lunes, 28 de marzo de 2011

Hoy soñe con el blog de Su, con Negrazon y Chaveta. Me acorde recién  leyendo lo último que subió sobre la tarde de otoño. 
La escena era mas o menos así: estaba en la mesa de la cocina de Goyena. Todos cenando, y yo con un libro, no sé de dónde, pero leía un capítulo y cuando terminaba me daba cuenta que era de Negrazon y Chaveta. El capítulo estaba perdido en un libro mío, alguno de esos que leo y vuelvo a leer mucho. 
Pensé en los motivos que desencadenaron ese sueño. Siempre hago eso con mis sueños, busco huellas en la vigilia. Este fin de semana aproveche para ordenar la cantidad de apuntes de la facultad que va creciendo en una caja adentro del placard. De paso leí los programas de las materias que voy a cursar este cuatri. Ahí estaba además de Chartier, de De Sagastizabal y de Barthes; Ítalo Calvino. Pensé que si no conseguía el libro podría pedirselo prestado. Creo que fue eso lo que quedo rondando. Un compartir lecturas espontáneo, no motivado desde mí sino en última instancia necesario para la cursada. Ahora pienso en las similitudes que tenemos ambas. Así de espontáneas y sin copias. Similitudes auténticas, sin intencionalidad  Siempre me sorprende reconocer algo mío en ella, algo de ella en mí.

2 comentarios:

María Susana Fernández dijo...

Ay, sobrinita linda. Gracias por tenerme tan presente. Yo también te tengo a vos. Mis libros a tu disposición.

Beso,

Susana

Pablo.- dijo...

La Moleskine me la regalo Ceci ^_^.-

Y ahora putea porque no la uso mucho, el tema es que es tan linda, y la queria tanto, que ahora me da penita :P Peor ya la voy a usar toda, con cosas importantes.

Saludos.